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Inicio 2018-09-25T22:00:19+00:00

Cómo prolongar la vida de un producto: todas las claves

Sabemos que un producto tiene un ciclo de vida acotado y caduco, pero es posible prolongar la vida del mismo teniendo en cuenta ciertas variables. Hoy os traemos un artículo que puede ayudaros a prolongar la vida de un producto, posponiendo y prorrogando su declive durante más tiempo, sacando una rentabilidad extra por ello.

1. Identifica el posible declive

Es realmente difícil de hacer, pero, si conocemos nuestro producto como nadie, sabremos cuando está llegando el final del mismo y podemos emprender acciones para que ese momento no llegue.

 

Una empresa que esté continuamente analizando el mercado, su demanda, etc., sabrá cuando la perspectiva de un producto empeora, es ahí cuando hay que encender las alarmas. Para una empresa grande, el identificar el declive de un producto es un trámite, a no ser que haya un cambio en el mercado espontáneo.

El mercado de las tablets: ¿Os creéis que los fabricantes no sabían que la gente iba a sustituirlas por Ultrabooks? Saben todo lo que ocurre porque tienen toda la información necesaria a su disposición.

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2. Mejora el producto

La primera opción o alternativa que se nos viene a la cabeza para evitar un declive, es mejorar el producto. Esto es lo que ocurre desde hace 5 años con Samsung y Apple en la telefonía móvil, están continuamente mejorando sus productos para que el de una compañía sea mejor que el de la otra.

Este afán de mejora no sólo es para ser el mejor Smartphone del mercado, sino para evitar el declive de este tipo de producto. Este ejemplo es extrapolable a cualquier producto, por lo que, si quieres evitar un declive, debemos mejorar las características y lo más importante de todo: INNOVAR.

3. Recorta en costes de producción

Otra de las alternativas que tenemos es fabricar el mismo producto recortando gastos y ofreciendo un producto más económico. Esta solución no es muy recomendable en productos Premium que destacaron, y se vendieron mucho, por los materiales de construcción y por la calidad de los acabados.

En el caso de que recortaramos gastos en un producto de estas características, la gente podría dejar de demandarlo en el mercado, al ser un producto de lujo. Sin embargo, si nuestro producto es funcional, esta opción se presenta como interesante y podremos pegar una subida de ventas con las estrategias debidas.

Es el caso de las cajas de los teléfonos móviles y sus accesorios. Antes, todos los móviles venían en una caja muy “cool” y con auriculares, etc. Ahora, vienen en una caja muy simple, sin auriculares y, algunos, sin enchufe para cargar, portando solamente cable.

4. Acudir a la nostalgia

Cuando estamos ante un producto que fue un clásico en su momento, existe la posibilidad de relanzar el mismo y hacer un llamamiento a las características que le convirtieron en la primera opción de los consumidores. Es el caso de Moussel de Legrain, un champú mítico de la época de los 80 que se volvió a vender hace unos años.

 

estrategia efectiva

Otra de las alternativas que tenemos es fabricar el mismo producto recortando gastos y ofreciendo un producto más económico. Esta solución no es muy recomendable en productos Premium que destacaron, y se vendieron mucho, por los materiales de construcción y por la calidad de los acabados.

En el caso de que recortaramos gastos en un producto de estas características, la gente podría dejar de demandarlo en el mercado, al ser un producto de lujo. Sin embargo, si nuestro producto es funcional, esta opción se presenta como interesante y podremos pegar una subida de ventas con las estrategias debidas.

Obviamente, los nostálgicos recuerdan con buenas sensaciones ese champú y piensan en aquellos maravillosos 80; es decir, relacionan al champú con una buena época. Todo esto se traduce en ventas. Sin embargo, los tiempos avanzan y la gente dejó de comprarlo porque era peor que sus rivales. Qué se le va a hacer, vivimos en la era de la información.

5. Enseñar nuevos usos

Existe la posibilidad de que los consumidores y usuarios de cierto producto no lo exploten al 100%. Una estrategia efectiva para seguir vendiendo el producto como hasta ahora, es enseñarles nuevos usos, cosas que no sabían que se podían hacer con ese producto. Parecerá una tontería, pero a muchas empresas les ha funcionado esta forma de encarar el producto.